Septiembre 2005

Monthly Archive

Men and Cartoons, de Jonathan Lem

Posted by Avalón on 05 Sep 2005 | Tagged as: Versión original

por Manuel de los Reyes
Jonathan Lethem
Men and Cartoons
Faber & Faber www.faber.co.uk
Dicen que no se debería juzgar un libro por sus tapas pero, por las tuercas de Ultrón y el corsé de la Reina Blanca y que me caiga encima Mjölnir si miento, que Men and Cartoons merece engalanar las estanterías de cualquier aficionado a los libros y los cómics tan sólo por su estupenda cubierta. ¿Un montón de siluetas superheroicas en distintas poses grabadas a fuego en la retina de cualquier lector de tebeos que se precie adornando la portada de la penúltima obra de una de las plumas más imaginativas y personales de los últimos años? Como rezaba el anuncio: «¡Me lo llevo!».

No se puede decir que fuera una compra arriesgada, aunque admito que la relación precio-número de páginas supuso un ligero mazazo para mi motivación, pese a tratarse del primer libro firmado por Lethem que tenía ocasión de adquirir. Había visto en las tiendas alguna de sus escasas y tentadoras obras traducidas en España, había leído críticas excelentes sobre su estilo pero, como ocurre a veces, hasta que no me topé con la edición inglesa de Men and Cartoons en una librería alemana, el azar parecía empeñado en impedirme echarle el guante a alguno de sus libros; ora se me aparecían en momentos de pecuniarias penurias, ora se materializaban en el estante de la librería junto a otros títulos igual de apetitosos o más… Esa racha de encontronazos con mi sino terminó dichosamente el día que mis ojos se posaron sobre la recopilación de cuentos Men and Cartoons : nueve relatos que hablan de superhéroes y antihéroes, de héroes sin poderes y de personas corrientes envueltas sin querer en un halo sobrenatural. Echemos un somero vistazo a cada una de estas historias.

The Vision

The Vision abre la antología como una cebolla mutante, arrancando lágrimas de emoción al lector. ¿Un tipo que desde que iba al colegio se pintaba la cara de rojo y se echaba una capa amarilla a la espalda, afirmando ser la Visión, el cibertrónico miembro de los Vengadores? Enternecedor, ¿no? El inofensivo capricho se torna extravagancia, empero, cuando los años pasan y el maquillaje colorado sigue ahí, la capa amarilla adquiere solera. ¿Cómo se relacionan con alguien así sus amistades, su esposa?

Durante el transcurso de una fiesta en la que los invitados terminan jugando a una particular versión de nuestra «verdad o consecuencia», la respuesta a esos interrogantes y alguna revelación sorpresa añadida conmoverán al lector.

Access Fantasy

Todos nos hemos visto atrapados en un atasco alguna vez en la vida. Para quienes vivan en las ciudades puede que se trate de una rutina diaria más, como cepillarse los dientes o restregarse las legañas por la mañana. Para los protagonistas de Access Fantasy , los atascos son una forma de vida; sus coches inmóviles desde tiempo inmemorial, kilómetros y kilómetros de capós convertidos en terrazas, retrovisores como tendales en miniatura…

Éste es el marco que utiliza Lethem para ambientar una historia de detectives envuelta en un halo de patetismo, tanto por las particulares señas de identidad del protagonista como por el final que le aguarda. Terminada la segunda historia de la antología, el lector comienza a darse cuenta de que posiblemente resulte más sencillo simpatizar con las puestas en escena que diseña Lethem que con sus supuestos «héroes».

The Spray

Una pareja de jubilados excéntricos, un extraño robo en su casa, un pulverizador empleado por la policía para hacer visible lo invisible y viceversa, un bote que se les olvida a los inspectores en la casa de los ancianitos concluido el registro de la escena del crimen…

Por momentos surrealista, con una generosa pizca de humor deliciosamente absurdo, The Spray es la primera de las tres historias (las otras dos serían The Glasses y The Distopianist… ) que más exigen al lector de Men and Cartoons y que, una vez traspuesto el umbral de la incredulidad, pierden su aparente intrascendencia para ganar en matices con cada nueva lectura.

Vivian Relf

Uno de los temas recurrentes de Lethem en esta recopilación de relatos: personas que se conocen, parejas que se forman, se deshacen, el tiempo que pasa, antiguos ex que reaparecen, conocidos de antaño que vuelven para poner nuestra vida patas arriba, la fatuidad de vivir en un bucle temporal cerrado que nos condena a repetir los mismos errores una y otra vez mientras nos impide revivir éxitos pasados.

Partiendo de la insignificante premisa de un chico y una chica que entablan conversación en una fiesta («Oye, me suena tu cara», «Sí, a mí también la tuya, pero no te ubico») de la forma más banal posible, Lethem consigue meternos la historia por los ojos hostigando a sus personajes con el asfixiante lazo de las almas gemelas destinadas a estar juntas pero separadas, siempre en la mente del otro pero nunca en su cama. Dolorosamente impagable para los lectores de pasado sentimental más turbulento.

Planet Big Zero

Estratégicamente colocado a continuación de Vivian Relf , Planet Big Zero abunda en el tema de las antiguas relaciones que un buen día llaman a nuestra puerta y nos deshacen la madeja que con tanto cuidado hilvanamos día a día, toda la vida. ¿Quién no tuvo de pequeño un compañero de correrías en el colegio? Levantar la falda a las chicas, fumar a escondidas en el aseo del colegio, poner pegamento en la silla del profesor… trastadas que se disfrutan más si se perpetran en comandita. Y, sin embargo, ¿querríamos ser así eternamente? Nuestro buen amigo de la infancia, ¿no se nos haría pesado si reapareciera ahora en nuestra somática vida de maridos, padres y currantes de pro, queriendo reanimar un pasado ya muerto y enterrado?

La respuesta, para la inmensa mayoría de nosotros y para el protagonista de Planet Big Zero , está clara. Hay cosas, no obstante, más fáciles de decir que de hacer.

The Glasses

The Glasses , una de las historias menos «fantásticas» contenidas en esta antología, transcurre en el entorno cerrado de una óptica. El trepidante diálogo entre un cliente insatisfecho con sus gafas y los dos dependientes del establecimiento nos acerca al Jonathan Lethem más relajado, empeñado en convertir en intranscendental una situación puramente cómica que, sin embargo, deriva hacia los derroteros más transitados por el autor (el absurdo por el absurdo, la vuelta de tuerca que cambia el significado de lo leído en el último momento) en su tramo final, con la llegada de un nuevo cliente al local.

El cuento podría tener más impacto en la mente del lector, de no ser porque sufre la mala suerte de anteceder a uno de los mejores relatos de la antología.

The Distopianist, Thinking of His Rival, Is Interrupted by a Knock on the Door

Una joya para todo aficionado a la ciencia-ficción, y un auténtico bombón con distintas capas de sabores suculentos para el lector de cómics. ¿En qué piensan las grandes mentes maestras del crimen cuando languidecen ociosas en sus hogares? ¿Qué motores impulsan las pintorescas ideas de megalómanos como Otto Octavius o Víctor von Muerte?

Encontraremos un atisbo a estas respuestas en las cuitas del Increíble Hombre Distópico, enajenado espíritu «maloso» que se regodea ideando futuros abyectos para la humanidad. Pero, si los sueños del Hombre Distópico se hicieran realidad, ¿no pasarían a convertirse entonces en utopías, sus utopías? De éstas y otras preocupaciones vendrá a distraerlo una inesperada visita a su cubil.

Super Goat Man

El Super-Hombre Cabra es, en puridad, el único superhéroe de pleno derecho que encontraremos en Men and Cartoons . En su mundo, el Super-Hombre Cabra es una leyenda viva, un icono para generaciones de hombres de a pie que deben la seguridad mundial a los esfuerzos de metahumanos como él. Sin embargo, a todos nos llega la hora de la jubilación, hasta la fama de los mayores superhéroes de la historia puede quedar enterrada bajo las despiadadas arenas del tiempo.

Super Goat Man es un conmovedor retrato de un héroe retirado por el que sí pasa el tiempo, y de las personas que lo rodean. Tragedias y desamores en uno de los platos fuertes de la antología, por no decir el plato fuerte.

The National Anthem

Extraña manera de culminar esta antología, con una guinda injustamente sosa para tan sabroso pastel. The National Anthem es un experimento que navega las aguas del cuento epistolar, cultivado con gran éxito por autores tan dispares como H. P. Lovecraft o Julio Cortázar. Lamentablemente, donde estas dos grandes firmas conseguían potenciar el sentido de la maravilla de sus escritos valiéndose de cartas redactadas a las puertas o en las postrimerías de hechos fabulosos o extraordinarios, Lethem decide que ha llegado el momento de quitarse la chaqueta de lo fantástico, arremangarse la camisa de lo banal y moldear una insulsa historia de infidelidades trufadas de reflexiones, en el mejor de los casos, triviales.

Cuando al traje de gala en que estaba a punto de convertirse Men and Cartoons sólo le faltaba una última puntada para convertirse en una auténtica prenda de lujo alguien, quizá el editor, puede que el mismo autor en no se sabe bien qué arrebato de delirante inspiración, decidió colocarle un feo parche de pana corriente que afea el conjunto. Lástima de cuento, que ve diluido el poco interés que podría despertar en el lector tras una espectacular ráfaga de pequeñas perlas narrativas.

En el momento de redactar esta reseña, Jonathan Lethem (1964, EE. UU.) tiene solamente dos novelas traducidas al español: Paisaje con muchacha (DeBolsillo, 2003) y Cuando Alicia se subió a la mesa (Mondadori, 2003). El título de su novela más reciente, The Fortress of Solitude , debería evocar placenteros escalofríos de anticipación en todo fan del kriptoniano Hombre de Acero que se precie, si bien se trata en realidad de una obra que nada tiene que ver con el elemento superheroico; The Fortress of Solitude es, en cambio, una obra serena e introspectiva sobre lo que significa crecer en el Brooklyn de los años setenta.

Cuando se traduzca, si es que se traduce, a nuestro idioma probablemente lo haga orientada al público más mainstream , propiciando que uno de los grandes fabulistas de nuestro tiempo vuelva a pasar injustamente desapercibido por los salones del fandom . Injustamente porque, en mi opinión, Jonathan Lethem, junto a firmas como Jonathan Carroll, Haruki Murakami, Paul Auster o David Mitchell, es uno de esos escritores que aúna imaginación y oficio, elegancia estilística y fuerza narrativa, por lo que sus obras se vuelven recomendables para todo lector sin excepción, e indispensables para empezar a comprender qué nuevos derroteros se abren ante los autores de fantasía en sus vertientes menos ceñidas a los convencionalismos del género.